lunes, 29 de junio de 2026

Esas que son mis arrugas

 

Cuanto más me miras, ¡oh, sí, tú!,

banal ánfora de egoísmo, crueldad y avaricia,

más me envejeces.


Siento en mí esas miradas de soslayo

—que tanto escuecen—,

o las miradas acusadoras, que me retuercen;

o miradas inquinas, que son latigazos;

o las miradas sostenidas, que me interrogan.


Los surcos de mis arrugas son cicatrices,

secuelas de esas miradas que me sajaron,

señalándome, juzgándome, sentenciándome,

a lo largo de los años, sin anuencia ni demanda.



domingo, 8 de febrero de 2026

Donde dije digo, digo Diego

Rindo culto a esas personas,

de porte decidido y contundente,

tan pródigas en abanderarse

con rotunda y elevada certeza.

Esas que se mantienen en el tiempo,

insustanciales, escasas y ligeras,

olvidando su redundante fervor

con descarada presteza.


Baladíes que rectifican con apremio sin consecuencia.


¡Cómo me embelesa su verborrea!

¡Cuánto me persuade su jerigonza!

Mi fe poética se desborda con ellos

mudando mi severa corteza escéptica

a una devoción irrefutable a su firmeza.


Pueriles, son y serán,

sus aglutinadas estrategias.

Precisan complacer a todos

como costureros de la cautela,

ofreciendo raquíticas promesas

que nadie suplica o espera.

Son desmedidos oradores

que adulan con fariseo sostén

esos actos donde su amparo real,

verdaderamente necesario,

nunca se aprecia.


Genuina amistad de audios de Whatsapp.